lunes, 13 de enero de 2014

LAS SÚPERBACTERIAS.

         Son diecinueve súperbacterias que viven bajo tierra y que los científicos encuentran en todas partes, sin importar la profundidad o la distancia que hay entre los sitios donde se hallan. Nadie sabe cómo se las arreglaron estos bichos para alcanzar tal grado de cosmopolitismo, ubicuidad y globalización. En la superficie terrestre, dos regiones muy separadas son el hogar de organismos muy diferentes, aún cuando las condiciones ambientales sean similares: los dos polos de la Tierra albergan vida pero mientras en el Norte habitan osos blancos, en el Sur únicamente hay pingüinos. Evidentemente, una especie sólo puede propagarse si es capaz de viajar libremente, pero una cosa es lo que pueden hacer aves y peces, que pueden atravesar cielos y mares, y otra los animales que están en tierra, más limitados de movimientos.


         Quizá los seres que viven en el subsuelo de todo el planeta se ven obligados a evolucionar de forma similar debido a los escasos recursos disponibles, con una existencia al límite de la vida; una especie de muertos vivientes. Sharon está buscando en un único gen que se utiliza comúnmente para identificar tipos de bacterias porque es posible que todos estos microorganismos puedan llevar a versiones similares de un gen; el problema es que no todos estarán ligados entre sí. La teoría de Schrenk resulta más controvertida: muchos de los organismos se han encontrado en minerales de serpentina, que se forman bajo condiciones similares a las que pudo haber donde la vida se inició por primera vez hace millones de años. Schrenk sugiere que los microbios podrían haber evolucionado en ambientes primordiales similares y fueron transportados por todo el mundo por la tectónica de placas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario