viernes, 7 de febrero de 2014

DESCUBREN RECEPTORES DEL OLOR EN LOS PULMONES.

       La nariz no es el único órgano del cuerpo humano capaz de detectar cosas como por ejemplo el humo de un cigarrillo propagándose por el aire. Se ha descubierto que nuestros pulmones también tienen receptores de olor. A diferencia de los receptores de la nariz, que están ubicados en las membranas de células nerviosas, las de nuestros pulmones están en las membranas de células neuroendocrinas. En vez de enviar impulsos nerviosos a nuestro cerebro para hacer que percibamos de manera consciente el olor del humo del tabaco, los receptores de olor en esas células neuroendocrinas incitan a éstas a liberar hormonas que hacen que las vías respiratorias se estrechen.

      No podemos olvidar que la estructura de nuestro cuerpo es, en bastantes aspectos, la de unos tubos abiertos al exterior, de modo que los mismos conductos que nos permiten respirar o tragar están esencialmente abiertos a cualquier cosa del entorno. Aunque esos conductos están dentro de nuestro cuerpo, a efectos prácticos forman parte de nuestra capa externa, por lo que constantemente sufren agresiones ambientales, y es lógico que la evolución les haya provisto de mecanismos de protección muy contundentes. En otras palabras, las células neuroendocrinas pulmonares, gracias a los citados receptores de olor, actúan como centinelas con la misión de impedir el paso, en la medida de lo posible, a sustancias químicas irritantes o tóxicas.

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